lunes, 29 de diciembre de 2014

UNA JOYA ÁRCTICA COMPARTIDA POR ESCOCIA Y ESPAÑA

Ahora mismo estoy de vuelta en España durante el descanso navideño de la universidad de Aberdeen, y en una de mis primeras salidas aquí, en Gijón, encuentro uno de los protagonistas que he estado disfrutando allí arriba en Escocia. Se trata del correlimos oscuro, la magnífica limícola árctica de plumaje gris/azul difuminado.

Aquí en Gijón encontré solamente 3 en vez del grupo de 200+ que hay en Aberdeen pero lo bueno de las aves gijonenses es que casi siempre son muy confiadas y están acostumbradas a la gente, dejándo acercarte con cuidado mientras siguen comiendo sin parar a tu alrededor.

Su maestría del mar es impresionante;  son capaces de medir el alcance de las olas entrantes mientras comen en las rocas, quedandose en el mismo sitio cuando la ola muere antes y, si llega, saltando con destreza la mínima distancia y en el último momento para evitar la salpicadura, casi sin dejar de picotear las rocas. Se ve que son aves hechas a su entorno y es un placer y privilegio seguir sus andanzas de cerca durante un ratito. Como siempre- pensar en qué sitio lejano y perdido del ártico habrá salido del huevo es fascinante.

Como se ve el pico es bastante robusto para ser una limícola.




Es así porque, por lo menos durante el invierno, no suelen ir hundiendo su pico en el fango y la arena blanda como la mayoría de las limícolas sino sacando presas de las rocas;  a veces les hace falta ejercer bastante presión para soltarlas, y un pico más largo y fino podría romperse.




El tamaño de molusco que logran sacar de las rocas es sorprendente a veces:



Pero se supone que en sus territorios de cría en la tundra (encontramos una pareja territorial en el norte de Noruega hace algunos años) también necesitan ir probando la tierra como un limícola “normal” y de ahí el tamaño apreciable de su pico. Es un pico “todo terreno”.

Cuando te miran de frente se ve que la punta del pico se hincha un poco; seguramente esta parte del pico es un poco más flexible para coger a sus presas:





De vez en cuando, sea por un movimiento más torpe tuyo o alguna otra amenaza que pillan con su visión periférica, se ponen en firmes durante un momento:




Pero en seguida se relajan otra vez y siguen comiendo alrededor de tus pies como si no existieras.



Desde luego es una de las limícolas más bonitas que se pueden ver tanto en España como en Escocia por estas fechas.


English translation of the text:
AN ARCTIC GEM SHARED BY SCOTLAND AND SPAIN

At the mo I’m on Christmas holiday back in Spain, and what should be the bird I see in my first outing in Gijón in the north of Spain but one of the waders I’ve been enjoying so much this autumn up in Aberdeen, the wonderful, smoky-plumaged rock forager called Purple Sandpiper.
Here in Gijón I found only 3 instead of the 200-strong flock in Aberdeen, but the good thing about the Gijón birds is that they are usually so tame and confiding, letting you approach with care to a few metres while they continue feeding around your feet.
Their surf mastery is stunning to watch. They seem able to gage infallibly the reach of any incoming wave, staying put if it dies beforehand or otherwise hopping to safety with minimal effort just as it crashes over the rock. You can see how they’ve evolved to become at one with their environment, and it’s a pleasure and privilege to share their living space for a few minutes. As always imaging the farflung high-arctic spot where they hatched from the egg is fascinating.
As you can see in the photos its beak is quite thick and robust for a wader. This is because, at least in winter, they spend much less time probing sand and mud than other waders, finding their prey instead on the rocks. At times they have to exert a fair amount of force to prise their prey free, and a longer and finer beak might well snap. One of the photos shows the surprising size of some of the molluscs they catch.
On the other hand they must do a fair bit of mud probing up in their tundra breeding habits (we were lucky enough to find a breeding pair in Northern Norway once) so the beak does need to be fairly long. It’s an “all terrain” beak.
When they look at you front on you can see that the tip of the beak swells slightly. This is presumably a flexible bit to be able to seize their prey.
Every now and then, whether due to a clumsy movement on your part or some threat they’ve picked up with peripheral vision, they go rigid with attention before relaxing back into their perpetual motion feeding mode, scampering around your feet as though you didn’t exist.
They are, without  shadow of a doubt, one of the most beautiful waders that can be seen at this time of year both in Scotland and in Spain.

6 comentarios:

  1. Para los no iniciados, tu blog nos descubre aves a las que seguro no prestariamos atención por su aspecto vulgar. Pero una vez leído el artículo y vistas las fotos ya me parecen algo excepcional.
    Abrazos.

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    1. Abrir unos ojos tan receptivos es todo un honor, Alex

      Cheers!

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  2. Hermoso correlimos, has logrado un acercamiento fenomenal y fotos con gran detalle. He visto el comportamiento de esta especie en un documental, es tal como cuentas, tiene una agilidad sorprendente
    Saludos y feliz 2015!

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    1. Gracias Hernán. Un par de días después saqué fotos del mismo bicho con solecito, que colgaré un día

      Un muy fructífero 2015 te deseamos también!!

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  3. Bonita serie de correlimos la que nos muestras. Ave muy simpática donde las haya.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Según

      Ya tenemos ganas de ver otra entrada alucinante de las tuyas

      Feliz 2015 para ti y Ángeles

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